Tuesday, February 12, 2008

Sociedad del conocimiento, C x A

El gobierno dominicano ha expresado en varias ocasiones su interés por la temática de la sociedad del conocimiento. El Presidente Fernández ha asumido ese discurso en distintos escenarios. Para nosotros resulta interesante el tema que sin duda representa la puesta en marcha del post-capitalismo. Y es que se hace visible un claro desfase, ante una país que experimenta grandes cambios, de una clase que ejerce el poder en formas arcaicas y dando la espalda a temáticas de gran importancia.

Los recursos naturales, la disponibilidad de mano de obra, la acumulación de capital, han sido determinantes en el pasado para decidir qué producir y a quién vendérselo. La competencia, hoy se debe al factor decisivo del conocimiento acumulado en el recurso humano del país y la capacidad para incrementarlo. De esa capacidad surge la posibilidad de desarrollar actividades intensivas en conocimiento.

Las nuevas ventajas comparativas no son inmutables, evolucionan continuamente. Estamos asistiendo a un cambio acelerado en la forma en que evolucionan las ventajas de los países. Un país, bajo ningún concepto puede cambiar sus recursos naturales, pero sí puede cambiar su dotación de conocimiento y esto ensancha las barreras de la competencia.

El nuevo recurso estratégico dominante es, entonces, la capacidad de ampliar las fronteras del conocimiento, de disponer de información y procesarla, de desarrollar las tecnologías necesarias y por tanto la posibilidad de aplicarlas útilmente a la investigación e innovación.

Está claro, que cada vez los esquemas de modificación en el plano del conocimiento son más acelerados y la brecha entre los países con capacidad de generarlo y los que no, se hace más grande; pues cada vez se producen nuevas tecnologías que se escapan de las manos de quienes no viven acorde con la dinámica de la información.

Nos quedamos atrás en momentos en que las autoridades podrían hacer honor a su talante ´progresista’, tantas veces presentado en el plano electoral, pero que a la hora de ejecutar propuestas nos queda pendiente.

Una sociedad donde existen millones de analfabetas y las cifras de graduados profesionalmente estériles va en aumento, frente a una minoría ‘elitesca’ de personas con formación de calidad, no puede de ninguna manera insertarse en un esquema de competitividad. Hoy por hoy, no contamos con las herramientas necesarias por un asunto de orientación e inequidad de la inversión.

Mientras se entienda la educación como gasto, la sociedad del conocimiento en nuestro país seguirá siendo un recurso retórico. Entendemos que la inversión pública en el sistema educativo debe ser aumentada en el presupuesto nacional. La diversificación y democratización de la educación es un paso imprescindible para insertarnos en la sociedad del conocimiento y adecuarnos a los esquemas del siglo XXI.

Requerimos de más y mejores técnicos, especialistas en las ramas más diversas de la tecnología y la ciencia. De no ser tomados en cuenta estos factores, de seguir estancados en la falacia de ir hacia el progreso sin la base necesaria, la sociedad del conocimiento en nuestro país tendrá las dimensiones de una compañía por acciones. La retórica es muy útil para acrecentar nuestros liderazgos, pero sólo las acciones los solidifican. Seamos progresistas, pero con hechos.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home