¨No está en la sábana¨
En días pasados ciertos sectores, de tradicional visión ‘retro’, han abogado por una reforma del Código Procesal Penal dominicano, por considerar que es el causante del auge de violencia y criminalidad que al parecer se ha apoderado de las calles de nuestro país.Quisiéramos aprovechar este espacio para verter algunas ideas sobre la realidad de la inseguridad ciudadana y la criminalidad que avanza día tras día y que algunos sectores quieren, tapando el sol con un dedo, achacar al Código.
En los últimos meses se han presentado en los medios de comunicación una serie de actos violentos, crímenes injustificables de los que han sido víctimas ciudadanos y ciudadanas de nuestro país. Hemos visto robos con violencia, estrangulaciones en atracos, violaciones, asesinatos y distintos hechos deplorables que han despertado inquietud en distintos sectores de la sociedad.
Así, pudimos observar como las principales personalidades de nuestra estructura de poder, político y fáctico, han pedido una reforma al Código de Procedimiento Penal por considerarlo el causante de detonar la ola de criminalidad anteriormente citada.
Queremos destacar nuestro desacuerdo con las consideraciones de los sectores, que establecen que la pieza jurídica que nos rige ha sido la llave para abrir puertas al crimen. Las causas reales de la criminalidad están siendo mal evaluadas. Estamos buscando, quizás sin darnos cuenta, el origen de la fiebre en las sábanas del enfermo. En esa vía el mismo se convertirá en cadáver.
La desigualdad, sin duda, es la principal causa social de la delincuencia. La falta de un sistema educativo eficaz, que abra las puertas de la superación a la juventud, cerrando así la posibilidad para entrar a una vida más fácil, no deja de ser uno de los elementos principales. Ahora bien, el peso de una sociedad que está acostumbrada a dejar impune los hechos que la estremecen, con la complicidad de quienes hoy piden reformar el Código, es sin duda una causa de fuerza en la situación actual.
Reformar el Código Procesal Penal por considerarlo permisivo es un retroceso que no nos podemos permitir. Muchas de las autoridades eclesiales y políticas han establecido que se hace necesario adecuarlo a nuestra realidad y a nuestras estructuras. Pero, estamos obviando que las estructuras de nuestra realidad actual son inoperantes y obsoletas, por eso, la reforma debe ser estructural, más que jurídica. Necesitamos una policía acorde con la tecnicidad que requiere el combate al crimen organizado, requerimos órganos de investigación y persecución avanzados. Creemos necesaria una reforma hacia el futuro, no un cambio en reversa que podría dar al traste con una peor suerte para dominicanos y dominicanas.
¿Reformar una pieza para volver a los privilegios? Me opongo.
1 Comments:
Apreciado amigo:
Tus blogs son muy interesantes.
"Dimesión ética" es sin duda uno de los blogs más enriquecedores que he visitado.
Tus puntualizaciones recorren, sin lugar a dudas, puntos de vista muy específicos y certeros.
Sin caer en la lisonja, es admirable, tu gran capacidad analítica a tan corta edad.
Por cierto, hace un tiempo que no recibo a mi correo hhidalgo@diariolibre.com los interesantes artículos con los que habitualmente nos deleitas.
Suerte y sigue brillando.
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