Restauración: ¿Machete, carajo?
Con motivo de la celebración del 16 de agosto, ilógicamente antepuesto, la Comisión de Efemérides Patrias ha iniciado una campaña donde se observan letreros vistosos y anuncios radiales que versan la frase “Machete, carajo!”. Suponemos que entre los objetivos de dicha Comisión de efemérides, está la promoción de los valores patrios y mantener en la memoria de los dominicanos y dominicanas los importantes hechos que marcaron nuestra historia nacional.
El 16 de agosto del 1863, cerca de la frontera norte en Capotillo, izaron la Bandera tricolor Santiago Rodríguez, José Cabrera, Benito Monción, Pedro Antonio Pimentel, entre otros, y proclamaron la Restauración de la República. Desde allí se lanzan a acciones bélicas que según apuntes históricos produjeron más de 10, 000 bajas entre muertos y heridos a las tropas españolas.
La Restauración es el producto de un grupo de rebeldes patriotas levantados en armas que iniciaron la resistencia aquel 16 de agosto y que se prolongó por más de un año, culminando con la salida de las tropas de ocupación. La capacidad estratégica de los dominicanos y el conocimiento del terreno dejó sorprendidos a los que apostaban a la victoria española. Los dominicanos, haciendo uso de sus destrezas en el campo de la guerra de guerrillas, sofocaron la ofensiva extranjera que tenía el control de los cuarteles y del gobierno.
El patriotismo y la autodeterminación fue el móvil de la guerra social más cruda y heroica de nuestro pueblo. Los dominicanos y dominicanas empeñaron sus energías en la defensa de la soberanía popular vendida a la corona española por Pedro Santana y Familias. En la guerra se destacaron muchos de los que luego serían personajes de renombre político e intelectual como nuestro Gregorio Luperón.
La consigna con que los líderes patriotas incitaban al pueblo era “a jacho y machete, carajo!” que invitaba a los ataques nocturnos a los cuarteles españoles. Esta frase refleja la crudeza de la guerra que vivimos en 1863, pero de ninguna manera un valor patriótico ni un componente ético de la gesta restauradora, que sí lo tuvo.
Hace unos días escuché a un amigo decir que los letreros de la Comisión, eran una invitación a defender al pueblo de “la invasión haitiana”. Le expliqué el sentido de la frase “machete, carajo!”, quedó todo aclarado. Lo que no nos queda claro es cuánta gente, por inocencia o quizá ignorancia, puede estar confundida como lo estuvo mi amigo.
Prefiero recordar la Restauración con la frase “Aún hay Patria!” o la cita de Eugenio Perdomo: “Cuando los dominicanos van a la gloria, van a pie" u otra de tantas frases que transmiten el sentido de la Restauración. ¿Por qué “Machete, carajo!”?
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